GOBIERNOS DESCONCERTADOS

GOBIERNOS DESCONCERTADOS

 

       Transcurridos varios meses desde las últimas elecciones, la serie de eventos, hechos, manifestaciones y alguna que otra estupidez, nos llevan a preguntarnos quién o qué es lo que realmente está gobernando Comunidades y Ayuntamientos. Así, mientras el alcalde del municipio valenciano de Puzol reclama que se cambie la letra del precioso himno de Valencia, eliminando la palabra “España”, la alcaldesa de Madrid, así como la de Barcelona, se niegan en forma rotunda, con excusa banal incluida, a asistir a cualquier acto en el cual pueda haber incienso o mitra, incluidas las fiestas de la Virgen de la Paloma o de la Merced. Entretanto, en Aragón se está montando un circo ante la pretensión de que la lengua catalana sea también oficial en la Comunidad, cuando lo más próximo a tal lengua, no entendida por ningún catalano parlante, está por Azanuy, en las proximidades de Monzón. Mas no acaban aquí los “eventos” estrambóticos; Manacor pretende ser capital de la cultura catalana, según un iluminado gobernante municipal, consiguiendo con ello no se sabe que cima egregia en ese mundo, aunque se vislumbra la pretensión de una subvención por parte de la Generalitat del “Principat” por tan dilecta decisión. Decisión que, a ejemplo del alcalde de Cádiz, no ha merecido de una previa consulta popular, asamblearia de carácter meramente indicativo, naturalmente. Ellos, en Manacor, van por la directa, piense lo que piense el vecino de S,Alamera. En cambio, el Kichi gaditano, anuncia consultas ciudadanas en relación al pago o no de la deuda, si bien, se reserva la última palabra. Reserva, supuestamente, inteligente, dado que el resultado de la consulta asamblearia se da por descontada, y las consecuencias del impago, también.

      Hasta aquí, un manojo de excentricidades producto más de la ignorancia que de la malicia simple, aunque me cuesta creer que pretender convertir la plaza Monumental en una monumental mezquita, no esté laminada de una cierta perfidia. Pero, hay más. La realidad es a veces tan contumaz que hasta el ciego ignorante no tiene más remedio que darse de narices contra ella. La originalidad puede ser  beneficiosa, pero precisa del previo análisis acerca de su idoneidad. Y pretender ampliar la playa de can Pere Antoni hasta el Parc de la Mar, aparte de una absoluta innecesaridad, demuestra que no se tiene ni pajolera idea de las consecuencias que ello puede ocasionar, ni del coste brutal que puede traer consigo, lo cual sí es más grave. Lo del Paseo Marítimo, ni es idea original ni se vislumbra como realizable. En todo caso, requeriría de muchos años de esfuerzo y de tesorería. Pero…, como el dinero público no es de nadie…, tanto da.

      El remate son dos hechos que dan puntual respuesta a la pregunta inicial, quién o qué nos gobierna. En Cuarte de Huerva, Zaragoza, se ha denegado por el gobierno de Aragón el concierto a un colegio denominado Anfora, con apertura en este curso docente. En nuestra ciudad, sucede otro tanto con dos colegios, éstos sí en funcionamiento desde hace varios años. Y si las circunstancias no son idénticas, sí hay un hecho en el cual existe coincidencia; Tanto el de Huesca como el de nuestra ciudad, figuraban con pelos y señales en el documento de pacto de gobierno del partido socialista, como imposición del Podemos de Echenique o de Jarabo. Es decir, sin entrar en motivaciones legales, docentes o de cualquier otra índole, la condición impuesta por Podemos era muy directa y concreta: Se apoyará un gobierno socialista si se retira o no se concede el concierto a tal concreto centro docente, oscense o palmesano. La intencionalidad de tal condición es más que manifiesta: rechazo por razones de ideología política de unos centros docentes deseados por los padres, bien mediante la creación de una cooperativa en Huesca, o una iniciativa privada de padres en el caso de Palma. Y si en Aragón la condición o pacto se escribió sobre papel, en Palma, se adelantó la amenaza de “ir a por ellos”, en forma verbal y escrita. Eso es lo que nos gobierna; la perfidia manifiesta porque no son de los nuestros o no nos gusta lo que se está haciendo. No importa ni la ley ni las sentencias, lo que realmente impera es que no se desea que existan, y para ello, el gobernante de turno condicionado, y el mandamás sectario y radical condicionante y dominante de aquél, imponen su ley, o mejor dicho, su injusticia, sin preocuparse ni de los padres, ni de su libertad, ni de su derecho, ni de la tutela judicial de su conducta.

     Respuestas: quién nos gobierna, los sectarios; qué nos gobierna, el totalitarismo radical. Este es el mundo que el desprecio a la derecha de Pedro Sanchez y los suyos nos ha dispuesto; con la inestimable participación de quiénes han hecho de la política su medio de vida, que no de trabajo. Y es que, rememorando a un nefasto líder, Pablo Iglesias sigue dando en el clavo. Si el primero dejó dicho, que para ganar la guerra no hay que hacer lo correcto, el líder de Podemos, marca su senda, al anunciar que ellos “salen a ganar”, aunque comprobemos que para tal victoria no entiende que sea necesario hacer lo correcto.