Doble vara
Hace meses, años puede, al ministro Guindos se le ocurrió nombrar a una sobrina para un cargo en la CNMV, cargo no excesivamente relevante. Hace unos días a la alcaldesa progresista se le ocurrió designar a un sobrino político para una especie de vice alcalde de Madrid, juntamente con la presidencia de IFEMA, o sea, dos cargos sí excesivamente relevantes. Pues bien, la sobrina de Guindos dimitió, fue cesada, o se marchó, sencillamente, del cargo en la CNMV, a las 24 horas de montarse la de San Quintín por tal nombramiento, tanto en la oposición como en la prensa. Hoy, ahora, ni en la prensa ni en la oposición se mueve un dedo para que semejante nepotismo no impere entre los que se definen como "no casta", calificativo que mantienen entretanto se trata de los suyos. Para los progresistas y antisistema, aprovecharse de los cargos para emplear a sus parientes, al no ser delito, es honesto y éticamente correcto. O sea, la vara de medir ni tiene el mismo tamaño ni actúa en igual manera. Eso sí, la oposición y la prensa mutis, no hay que molestar a la abuelita ni a sus gentes.